El tercer ojo o sexto chakra

El tercer ojo corresponde según las tradiciones orientales al sexto chakra. Se encuentra en varias culturas y religiones como el hinduismo, el budismo, el taoísmo y la mayoría de las prácticas meditativas.

AJNA

Muchos Hindues llevan en la frente un bindi, bindu o tikal que simboliza y materializa el tercer ojo, y su nombre en sánscrito es “Ajn”.

Pero, ¿qué es realmente el tercer ojo?


Mirada interior

El tercer ojo es una metáfora mística y esotérica de la mirada interior, más allá de los ojos físicos y, en general, del despertar espiritual.

Se encuentra en la frente, entre los dos ojos. Es la otra mirada, la mirada real, la del autoconocimiento y del mundo que nos rodea. También sería el asiento del alma.


Glándula pineal

El tercer ojo corresponde científicamente a la glándula pineal, que está conectada a la nariz, las orejas y el sistema nervioso. Está conectada al hipotálamo, el “corazón” de nuestro cerebro.


El asiento de la intuición.

Cuando su funcionamiento es óptimo, el tercer ojo es la fuente de muchos dones y capacidades: mayor percepción, clarividencia e intuición intensa.

Encontramos nuestra capacidad para tomar decisiones claras y saber lo que realmente queremos en nuestra vida. Estamos “inspirados”.

Cuando este chakra no es funcional, lamentablemente somos más
egocéntrico, interesado y asustado. Nos mantenemos enfocados en nuestros hábitos y nuestra seguridad sin ninguna posibilidad real de evolución. No podemos aceptar con calma los caprichos de la existencia.


Apertura de conciencia

Abrir el tercer ojo aumenta la conciencia y nos volvemos más lúcidos. Entonces captamos con calma la verdadera comprensión de la esencia del ser humano y del significado de la vida y la muerte.


¿Cómo activar el tercer ojo?

Su funcionamiento adecuado se vería degradado por los metales ​acumulados en nuestro cuerpo, como el flúor y el calcio. Pero para activar el tercer ojo hay varios métodos, por ejemplo, puede colocar una piedra de color azul intenso, como la sodalita, o masajearla con una gota de aceite esencial de eneldo, siempreviva o palmarosa.

Entonces, ¿estás listo para abrir tu tercer ojo y activar tu sol interior?