La Tara Verde es una figura importante en el budismo tibetano. Se la considera una deidad femenina que representa la compasión y la sabiduría.
Tara Verde se representa como una diosa sentada en un loto, con una piel verde brillante. Es una mujer joven llena de gracia y belleza, de rostro amable y mirada benévola. Sus ojos están muy abiertos, simbolizando su vigilancia y su capacidad para percibir las necesidades de todos los seres vivos. Con su mano extendida, ofrece ayuda y protección.
La deidad de Tara Verde posee una compasión infinita hacia todos los seres vivos. Se la considera una madre benévola que responde a las oraciones de quienes la invocan y les otorga su protección. Green Tara también se asocia con la sabiduría trascendente, que representa el despertar espiritual y la realización de la verdadera naturaleza de la mente. Se la considera una guía espiritual que ayuda a los practicantes budistas a superar obstáculos y alcanzar la iluminación.
En la tradición budista, la tara verde también se asocia con la naturaleza y el medio ambiente. Su aspecto verde simboliza la vitalidad y fertilidad de la naturaleza, así como el crecimiento espiritual. A menudo se la considera la diosa de la compasión ecológica, recordándonos la importancia de preservar y proteger el medio ambiente natural.
Green Tara responde rápidamente a las oraciones y solicitudes sinceras, brindando ayuda y alivio en momentos de dificultad y sufrimiento.
Green Tara también es una figura inspiradora para las mujeres. A menudo se la considera un ejemplo de fortaleza, autonomía y emancipación femenina.